Acciones y bonos: en qué se diferencian de verdad
Comprar una acción es hacerte socio de una empresa; comprar un bono es prestarle dinero. De esa distinción se derivan casi todas las diferencias de riesgo y rentabilidad entre ambos activos.
Comprar una acción es hacerte socio de una empresa; comprar un bono es prestarle dinero. De esa distinción se derivan casi todas las diferencias de riesgo y rentabilidad entre ambos activos.
El interés compuesto hace que el crecimiento del ahorro se acelere con el tiempo, porque cada periodo generas rendimiento no solo sobre el capital inicial, sino también sobre los rendimientos anteriores.
Cada gran economía latinoamericana tiene su propia bolsa y su propio índice de referencia. Son mercados más pequeños y menos líquidos que los de EE. UU. o Europa, con particularidades propias que conviene conocer antes de invertir.
Los ETF combinan la diversificación de un fondo con la facilidad de comprar y vender de una acción. Antes de invertir conviene entender cómo replican un índice, qué comisiones tienen y qué riesgos asumes.