Beijing anunció una nueva ronda de aranceles del 34% sobre productos agrícolas estadounidenses, en respuesta a las últimas restricciones de Washington sobre exportaciones de semiconductores a empresas chinas.
La medida afecta directamente a las exportaciones de soja, maíz y trigo, que representan una porción significativa del comercio bilateral. Los futuros de soja cayeron un 2.3% tras el anuncio, mientras que las acciones de empresas del sector agrícola registraron pérdidas en la sesión de Nueva York.
Analistas advierten que esta escalada en la guerra comercial podría tener implicaciones más amplias para los mercados globales, especialmente si China extiende las represalias al sector tecnológico o de energía.
Los inversores deben vigilar de cerca las próximas declaraciones de ambos gobiernos, ya que cualquier señal de negociación podría generar un rebote significativo en los activos afectados.