Un caso que expone fallas estructurales en el control policial
La detención de un agente identificado como Bu, adscrito a la Comisaría de Jeju Seobu, destapó un patrón de negligencia sistemática dentro de la policía surcoreana. Según informó el medio Korea Times, el oficial confesó haber cerrado decenas de expedientes de personas desaparecidas sin investigarlos, con el objetivo de evitar la carga administrativa que implicaba mantenerlos abiertos. Fue detenido de urgencia el 22 de agosto, liberado dos días después por el Tribunal de Distrito de Jeju y vuelto a arrestar el 25 de agosto tras la emisión de una orden judicial formal.
Qué dice el dato
El caso más grave involucra a Jang Mi-ran, una mujer de 37 años desaparecida en mayo, cuya denuncia había sido radicada por su novio. Bu aseguró haber contactado a la mujer y registró que ella no deseaba revelar su paradero, una conversación que nunca existió, según confirmaron las autoridades al revisar los registros telefónicos. El agente borró los datos de Jang del sistema de gestión de desaparecidos, lo que retrasó semanas la reapertura del caso y permitió que se eliminaran grabaciones de cámaras cercanas a su domicilio. Su cuerpo fue hallado el 24 de agosto, a 400 metros de donde vivía, 104 días después de su desaparición. Un segundo caso, el de un hombre de unos 60 años, siguió el mismo patrón: su cuerpo apareció el 22 de agosto en Gujwa-eup.
La revisión de los 298 expedientes que Bu tramitó entre marzo de 2025 y julio de 2026 —cerca del 11% de todas las denuncias de desaparecidos registradas en Jeju en ese período, el triple del promedio por agente— identificó al menos 25 casos adicionales con indicios de cierre irregular. En 10 de ellos, Bu cerró investigaciones sin confirmar la seguridad de las personas, que luego fueron halladas con vida. En otros 15, registró falsamente que habían fallecido en accidentes u homicidios.
Por qué importa
El episodio golpea la credibilidad institucional en un momento políticamente sensible para Corea del Sur. El gobierno de Lee Jae Myung impulsa una reforma que transferiría a la policía el poder de investigación que actualmente ejercen los fiscales, con el argumento de reducir la influencia política de estos últimos. El escándalo de Jeju alimenta las dudas de quienes cuestionan la capacidad de la fuerza policial para asumir mayores competencias sin controles adecuados. Hong Seok-ki, jefe de la Oficina Nacional de Investigación de la Agencia Nacional de Policía (KNPA), visitó la comisaría y admitió que se tomarán medidas institucionales. La primera ministra Han Seong-sook ordenó una investigación a fondo y el diseño de reformas estructurales.
- 298 expedientes bajo revisión, tramitados por un solo agente en 16 meses.
- Al menos 25 cierres irregulares adicionales detectados hasta ahora.
- Cuatro cuerpos hallados en Jeju en menos de una semana.
- El sistema actual permitía cerrar casos sin notificar a superiores.
Qué vigilar
Los inversores y observadores institucionales deberían seguir de cerca el resultado de la investigación que ordenó la primera ministra Han Seong-sook, así como el diseño final de la reforma policial impulsada por el gobierno de Lee Jae Myung. La forma en que la KNPA reestructure los mecanismos de supervisión —hoy inexistentes para el cierre unilateral de casos— será clave para evaluar la solidez institucional del país en momentos en que se debate ampliar las facultades de investigación de la policía. También conviene monitorear si las revisiones de expedientes cerrados que iniciaron otras agencias policiales a nivel nacional revelan patrones similares fuera de Jeju.
Fuente: Ismael Yasnikowski. Este contenido es informativo y no constituye asesoramiento de inversion.