Industria argentina: ganadores y perdedores del cambio

Un reacomodamiento desigual en la industria argentina

La industria manufacturera argentina atraviesa una reconfiguración profunda desde el cambio de gobierno en diciembre de 2023. La apertura comercial y las reformas macroeconómicas impulsadas por Javier Milei generaron un escenario de claroscuros: mientras rubros como el petróleo, la minería y la industria alimenticia muestran fortaleza, buena parte del entramado fabril —especialmente el pyme— describe su situación como “crítica”.

Qué dicen los números

La actividad fabril acumuló una caída interanual de 1,9% en el primer semestre de 2026 y llegó a 11,8% si se compara con el mismo período de 2023. El uso de la capacidad instalada, otro termómetro clave del sector, se ubicó en 59,1% en junio, lo que implica que cuatro de cada diez máquinas industriales permanecen ociosas, 9,5 puntos porcentuales por debajo de junio de 2023.

Aumento de importaciones por rubro (2026 vs 2023)
Electrodomésticos y lámparas  109,2 %
Prendas de vestir  86,3 %
Motos y transporte  67,6 %
Alimentos  51,9 %
Farmacéuticos  27 %
Fuente: CEPA / Infobae · Capital y Mercados

El impacto laboral es igual de contundente. Según la Superintendencia de Riesgos del Trabajo, entre noviembre de 2023 y mayo de 2026 se perdieron 97.312 puestos registrados en unidades productivas industriales, una caída de 8%. En el mismo lapso, la cantidad de empresas manufactureras con trabajadores registrados bajó de 49.622 a 45.602, es decir, 4.020 firmas menos.

El peso de las importaciones

En los primeros seis meses de 2026, el ingreso de manufacturas alcanzó USD 5.362 millones, el nivel más alto para ese período desde que hay registro, superando el máximo histórico de 2018 (USD 4.443 millones). Diez actividades explicaron el 84,7% del total importado, con subas destacadas en electrodomésticos, baterías y lámparas (109,2%), prendas de vestir (86,3%), motos y otros equipos de transporte (67,6%), alimentos (51,9%) y farmacéuticos (27%) respecto a 2023.

El correlato productivo es visible: la producción de aparatos de uso doméstico cayó 22,9% interanual en junio, golpeada por heladeras, freezers y lavarropas, mientras la industria textil retrocedió 10,8% en el semestre.

Por qué importa para el mercado

Este reacomodamiento sectorial es relevante para inversores porque redefine dónde se concentra el crecimiento genuino de la economía argentina. Los sectores exportadores y vinculados a recursos naturales —energía, minería, alimentos— capturan la mejora del contexto macro y la apertura, mientras que la industria orientada al consumo interno enfrenta compresión de márgenes, competencia importada y menor demanda. Para quienes evalúan activos argentinos, la dispersión entre sectores ganadores y perdedores puede anticipar rotaciones de cartera hacia commodities y agroindustria en detrimento de manufacturas livianas.

  • Petróleo, minería y alimentos: sectores en expansión que aprovechan la apertura.
  • Textil, electrodomésticos y metalúrgicos: los más golpeados por la competencia importada.
  • Caída acumulada de la actividad fabril: 11,8% frente a 2023.
  • Empleo industrial registrado: 97.312 puestos perdidos desde noviembre de 2023.

Las voces del sector

Daniel Rosato, presidente de Industriales Pymes Argentinos (IPA), advirtió que “la crisis en el consumo masivo y la caída en los ingresos de los trabajadores se seguirán agravando si no le ponemos un freno a la ola de embargos y concursos preventivos que ya azota al entramado pyme”. También cuestionó la falta de controles aduaneros: “el dumping importador es lisa y llanamente evasión de impuestos” para el industrial que cumple sus obligaciones.

Oliver Maltz, presidente del Movimiento Industrial, resumió el problema como una combinación de “costos crecientes, menor consumo y pérdida de rentabilidad”, con sectores como energía y minería reaccionando mejor que textil, calzado y metalúrgicos, más atados al consumo interno.

Qué vigilar

  • La evolución del uso de capacidad instalada como termómetro de la inversión fabril.
  • El ritmo de importaciones de bienes de consumo y su efecto en sectores sensibles como textil y electrodomésticos.
  • Posibles medidas de control aduanero o revisión arancelaria que mencionan cámaras empresarias.
  • La evolución del empleo registrado en pymes industriales en los próximos trimestres.

Fuente: Mariano Zalazar. Este contenido es informativo y no constituye asesoramiento de inversion.

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