RIGI: solo 1% de la inversión llegó en importaciones

Un régimen que acelera, pero desde una base muy baja

El Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) vuelve a estar en el centro del debate económico argentino, esta vez por el ritmo con el que sus proyectos aprobados empiezan a traducirse en compras concretas al exterior. Según una compilación de datos elaborada por Federico Bernini, investigador del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP-UBA), las importaciones vinculadas a los proyectos adheridos al régimen acumularon cerca de USD 460 millones hasta agosto, con un salto de unos USD 140 millones solo en ese mes.

El salto de agosto duplicó el récord mensual previo, lo que en principio podría leerse como una señal de aceleración del régimen. Sin embargo, puesto en perspectiva, el dato revela lo contrario: los USD 462 millones importados equivalen a apenas 1% de los USD 47.073 millones de inversión comprometida por los 22 proyectos aprobados hasta ahora.

Importaciones por proyecto RIGI hasta agosto (USD M)
VMOS  175 USD
GEAR  68 USD
Rincón Mining  63 USD
Otros  55 USD
Luz del Campo  40 USD
Sidersa  34 USD
Fuente: Federico Bernini (IIEP-UBA), vía Infobae · Capital y Mercados

Qué dice el dato

La serie muestra un arranque lento durante los primeros meses de 2025, con montos reducidos concentrados en pocos proyectos. La curva comenzó a empinarse desde septiembre del año pasado y mostró una aceleración más marcada en el segundo trimestre de 2026, cuando se sumaron más iniciativas al flujo de compras externas.

En el desglose por proyecto, VMOS —vinculado al oleoducto de Vaca Muerta y con la obra al 80%— lidera ampliamente con unos USD 175 millones importados. Le siguen GEAR, con cerca de USD 68 millones, y Rincón Mining, con aproximadamente USD 63 millones. Más atrás aparecen Luz del Campo (USD 40 millones), Sidersa (USD 34 millones) y TGS (USD 30 millones), mientras que el resto de los proyectos suma en conjunto unos USD 55 millones.

El perfil sectorial confirma que las compras externas se concentran en energía, minería y, en menor medida, siderurgia: actividades intensivas en bienes de capital y equipamiento de alto valor unitario, para los cuales muchas veces no existe oferta local suficiente en escala o especificaciones técnicas.

Por qué importa para el mercado

El dato cobra relevancia en un momento de tensión entre el Gobierno y la industria. Durante el Día de la Industria, organizado por la Unión Industrial Argentina (UIA), los empresarios respaldaron el rumbo macroeconómico y el propio RIGI, pero advirtieron que la baja de la inflación y el orden fiscal no alcanzan para recomponer actividad, crédito y consumo. El presidente de la UIA, Martín Rappallini, planteó la necesidad de un puente entre la estabilización macro y la economía real, con foco en infraestructura, energía y competencia desleal.

Para los mercados, la discusión no es menor: el RIGI fue diseñado como un mecanismo para atraer capital de largo plazo bajo condiciones fiscales y cambiarias especiales. Que apenas el 1% de lo comprometido se haya traducido en importaciones concretas sugiere que buena parte del despliegue real de los proyectos todavía está por delante, lo que condiciona expectativas sobre generación de empleo, demanda de proveedores y efecto multiplicador en el corto plazo.

  • El debate de fondo es cuánta de esa demanda puede canalizarse hacia proveedores nacionales de equipos, bienes intermedios e ingeniería.
  • Empresarios señalan que la brecha responde tanto a razones tecnológicas como a costos, financiamiento y presión tributaria que limitan la integración de la industria local.
  • La preocupación por el contrabando y la subfacturación —que según Rappallini representa entre 30% y 50% del mercado en algunos rubros— se suma como otro frente de tensión competitiva.

Qué vigilar

De cara a los próximos meses, será clave observar si la aceleración de agosto se sostiene y si nuevos proyectos, además de VMOS, comienzan a concentrar volúmenes similares de importaciones. También conviene seguir de cerca la evolución del debate sobre compre local, las señales regulatorias del Gobierno frente al reclamo industrial, y si el ritmo de ejecución de las obras —como el tramo final de VMOS— empieza a reflejarse en una participación mayor de proveedores argentinos en la cadena de suministro del régimen.

Fuente: Lola Loustalot. Este contenido es informativo y no constituye asesoramiento de inversion.

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