La inflación es el aumento generalizado y sostenido de los precios de los bienes y servicios de una economía durante un periodo de tiempo. Cuando hay inflación, cada unidad de moneda compra menos: pierdes poder adquisitivo.
Cómo se mide
El indicador más común es el Índice de Precios de Consumo (IPC). Los institutos estadísticos de cada país (el INE en España, el INEGI en México, el INDEC en Argentina, el DANE en Colombia, el IBGE en Brasil, Eurostat para el conjunto de la eurozona) definen una «cesta de la compra» representativa del gasto de los hogares y siguen su precio mes a mes. La variación del índice respecto al mismo mes del año anterior es la tasa de inflación interanual.
- Inflación general: incluye todos los componentes de la cesta.
- Inflación subyacente: excluye energía y alimentos frescos, más volátiles, para ver la tendencia de fondo.
Qué la causa
- Tirón de demanda: el gasto crece más rápido que la capacidad de producción.
- Empuje de costes: encarecimiento de materias primas, energía o salarios que las empresas trasladan a los precios.
- Factor monetario: un crecimiento excesivo de la cantidad de dinero en circulación en relación con los bienes disponibles.
- Expectativas: si empresas y trabajadores esperan más inflación, la incorporan a precios y salarios, y se retroalimenta.
Por qué perjudica al dinero parado
El efectivo y las cuentas sin remunerar pierden valor real cada año al ritmo de la inflación. Con una inflación del 4 % anual, 10.000 € guardados bajo el colchón equivalen a unos 6.750 € de poder de compra al cabo de diez años. Por eso se habla de la inflación como un «impuesto silencioso» sobre el ahorro.
Lo relevante para un inversor no es la rentabilidad nominal, sino la rentabilidad real = rentabilidad nominal − inflación. Un depósito al 2 % con una inflación del 3 % te empobrece en términos reales.
Qué activos suelen comportarse mejor
- La renta variable, a largo plazo, porque muchas empresas pueden subir sus precios de venta.
- Los bonos ligados a la inflación, cuyo principal se actualiza con el IPC.
- Algunos activos reales (inmuebles, materias primas), aunque con mucha variabilidad.
- Los bonos a tipo fijo y a largo plazo son de los más perjudicados por una inflación inesperada.
El papel del banco central
Controlar la inflación es el mandato principal del BCE y de la mayoría de bancos centrales. Su herramienta habitual es subir los tipos de interés para enfriar la demanda cuando los precios se aceleran.
Qué vigilar
El dato mensual de IPC de tu instituto estadístico nacional, la evolución de la inflación subyacente, los precios de la energía y las expectativas de inflación que siguen los mercados y los propios bancos centrales.
Este contenido es informativo y educativo y no constituye asesoramiento financiero.