El tipo de interés oficial es el precio al que el banco central presta dinero a la banca comercial y remunera sus depósitos. Modificarlo es la herramienta central de la política monetaria, y su lógica se resume en una frase: tipos altos enfrían la economía; tipos bajos la estimulan.
Cuándo se suben
Cuando la inflación se sitúa de forma persistente por encima del objetivo (el 2 % en el caso del BCE), el banco central sube los tipos para encarecer el crédito, moderar el consumo y la inversión y, con ello, aliviar la presión sobre los precios.
Cuándo se bajan
Cuando la economía se debilita, el desempleo sube o la inflación cae por debajo del objetivo, el banco central baja los tipos para abaratar el crédito, animar el gasto y evitar una recesión o una deflación.
Cómo se transmite la decisión
- Coste del crédito: se mueven el Euríbor, las hipotecas, los préstamos a empresas y el crédito al consumo.
- Incentivo al ahorro: con tipos altos, depositar dinero renta más y consumir «cuesta» más en términos de coste de oportunidad.
- Precios de los activos: tipos más altos reducen el valor presente de los beneficios futuros, lo que suele presionar a la baja bolsas y bonos de largo plazo.
- Tipo de cambio: subir tipos tiende a atraer capital extranjero y a fortalecer la moneda, lo que abarata las importaciones.
- Expectativas: el mensaje del banco central sobre sus próximos pasos influye en los mercados incluso antes de actuar.
El retardo
Los efectos de una subida o bajada de tipos tardan en notarse plenamente entre 12 y 18 meses. Por eso los bancos centrales actúan mirando las previsiones de inflación, no solo el dato actual, y por eso a veces mantienen los tipos quietos «esperando a ver» el impacto de decisiones anteriores.
Tipo nominal y tipo real
El tipo real es el tipo nominal menos la inflación esperada. Un tipo nominal del 4 % con una inflación esperada del 3 % supone un tipo real de apenas el 1 %. La política monetaria se considera restrictiva o expansiva en función del tipo real, no del nominal.
Qué vigilar
- Las reuniones de tipos del BCE y de la Reserva Federal de EE. UU.
- Los datos de inflación y de empleo previos a esas reuniones.
- El «cuadro de puntos» de la Fed y las proyecciones del BCE, que orientan sobre la senda futura.
- La curva de tipos: cuando los plazos cortos rentan más que los largos (curva invertida), suele interpretarse como señal de desaceleración.
Este contenido es informativo y educativo y no constituye asesoramiento financiero.