UIA vs. Milei: la industria pide mirar la actividad

Una semana de tensión entre el poder político y el empresarial

El clima de negocios en Argentina volvió a tensarse esta semana, en un cruce que combinó la interna dentro de la Unión Industrial Argentina (UIA), la disputa diplomática por Malvinas y una nueva embestida del presidente Javier Milei contra referentes del sector fabril. El mandatario contrapuso el caso de la extinta FATE con el de Lumilagro, una empresa que según su relato logró reconvertirse y ganar competitividad, para marcar diferencias entre quienes se adaptaron al nuevo esquema económico y quienes no.

Qué dicen los datos de actividad

Según el diagnóstico presentado por el titular de la UIA, Martín Rappallini, la producción industrial se ubica un 10% por debajo de los niveles de 2022, con sectores puntuales que acumulan caídas de entre 25% y 30%. A esto se suma una pérdida de 90.000 puestos de trabajo asalariados registrados en la industria desde agosto de 2023. Rappallini pidió no medir la economía únicamente por la evolución de la inflación y reclamó una mirada sistémica que contemple también la actividad y el empleo sectorial.

Impacto industrial reciente en Argentina
Caída vs. 2022  10 %
Caída sectores más golpeados (mí  25 %
Caída sectores más golpeados (má  30 %
Fuente: UIA / Martín Rappallini · Capital y Mercados

En paralelo, la recaudación tributaria de agosto quedó cerca de los niveles del mismo mes del año anterior en términos reales, según informes privados citados en la fuente. La recuperación que se había observado en junio parece haberse diluido, y las consultoras anticipan nuevas caídas mes contra mes hacia adelante.

La interna que expuso las fracturas

El acto de la UIA por el Día de la Industria, realizado en el Laboratorio Elea en Malvinas Argentinas, fue prácticamente vaciado por el Gobierno: se bajó Diego Santilli y solo asistió el secretario Coordinador de Industria, Pablo Lavigne. El evento derivó en un cruce interno luego de que el vicepresidente de la UIA, Guillermo Moretti, calificara al ministro Luis Caputo de «trader que no sabe lo que es un torno», frase de la que Rappallini se desmarcó públicamente. Caputo respondió que su función es «defender los intereses de los argentinos, no de determinados empresarios».

Detrás del cruce asoma la vieja grieta industrialista, con un sector cercano a Axel Kicillof —donde tallan Moretti, Adimra y la figura histórica del «Vasco» De Mendiguren— enfrentado a la conducción de Rappallini, que intenta sostener una agenda de reclamos sectoriales sin romper con el Gobierno.

Por qué importa para el mercado

Para los inversores, el episodio funciona como termómetro de la sostenibilidad política del programa económico de cara a las elecciones. La combinación de estabilización nominal con caída de actividad y empleo industrial es precisamente la tensión que empresarios consultados por la fuente describen como preocupante: reconocen los logros macro del Gobierno, pero advierten que «los números» de la economía real se complican. La disputa también revela fricciones dentro del propio círculo empresarial, con sectores que aprovecharon incentivos como el RIGI y otros que aún no encuentran el rumbo de la reconversión.

Qué vigilar

  • La evolución de la recaudación tributaria en los próximos meses, tras el estancamiento real de agosto.
  • Los datos de producción industrial y utilización de capacidad instalada por sector.
  • El desenlace de la interna en la UIA entre Rappallini y el sector cercano a Kicillof y De Mendiguren.
  • Posibles nuevas medidas oficiales vinculadas al proyecto Sea Lion y su impacto en empresas petroleras vinculadas a Vaca Muerta.
  • El clima político hacia las elecciones y su efecto sobre las expectativas empresariales.

Fuente: Sebastián Catalano. Este contenido es informativo y no constituye asesoramiento de inversion.

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